RUPERTA: (NOMBRE), mija, has visto algunos de los trabajos ecuatorianos pasados en los EDOC? Qué opinión tienes en general de estos trabajos? Piénsese en "ecuatorianos" como:
-hechos por ecuatorianos en el ecuador
-hechos por ecuatorianos en el exterior
-hechos por extranjeros en el ecuador
EUDOXIA: Jaja, déjame sacar de la basura el pasaporte del EDOC con todas las entradas de pelis grapadas, si no me olvido que he visto. jaja, justo acababa de botar!
RUPERTA: Qué desmemoriada te pones a veces jajajaja
EUDOXIA: Ya! verás, en general puedo decir, de lo que vi, que no hubo ningún documental ecuatoriano memorable. No los vi todos, pero hallo bastante flojos a la mayoría.
Detrás de las colinas de Samantha Yépez es un documental minimalista que recoge testimonios de los falsos positivos de la guerrilla colombiana. Es tedioso y la propuesta audiovisual se diluye entre el simple registro de documentación sociológica.
Horas extra de Franz Jaramillo es un documental polémico, no por lo que muestra, sino por la "involuntaria" y poco pulida postura del director, quien al parecer terminó siendo seducido por la atmósfera y la dinámica del diario extra, y lo que termina haciendo es casi una apología de la crónica roja, lo cual en sí no es cuestionable, pues el documentalista puede tomar partido por lo que le de la gana; la cuestión es que la intención "inicial" y final según propias palabras del director, era simplemente retratar los mecanismos internos del diario. Hablando desde lo formal, es un documental bastante básico, que sin embargo entretiene pero por lo que obviamente representa el diario Extra.
La Nariz del Diablo de Pepe Yépez es una fanesca documental que no lleva a ninguna parte. No hay propuesta, no hay premisa, no hay nada. Es una colección de imágenes pegadas con chicle que no merecerían llamarse documental (es mi humilde opinión). Su título no representa el contenido, pues de Nariz del Diablo naranjas. El tema es el proceso de "construcción" de la Asamblea Constituyente, en donde hay de todo para todos y la ausencia de propuesta se vuelve un mercado de imágenes. "Documental" vacuo y tedioso.
Océano Sólido de Tomás Astudillo, es quizás -de los documentales que yo vi- el que mejor desarrolla su propuesta. Es un documental sobre el viaje ( en un buque carguero) que trata de ir más allá de la mecánica cotidianidad de los marineros. No consigue mucho en cuanto a material, pero con lo poco que tiene, logra -a través de una propuesta audiovisual que funciona- un documental "sólido", valga la redundancia.
La casa del ritmo, de Javier Andrade alias Quimbolito, es un documento musical, un reportaje largo o un concierto en video. Creo que es un trabajo que no arriesga, demasiado simple y básico como producto audiovisual. Sin embargo, claro, lo que pesa es la música y por ese lado gana puntos, lo cual sin embargo no es suficiente como para catalogarlo como documental. A quien le guste la música y los Amigos Invisibles, pues lo disfrutará, de lo contrario, nuevamente, el tedio se apoderará de su alma.
A los colgados de Diana Varas no lo veo tanto como un documental sino más como un proyecto libre que dialoga con otras disciplinas como la plástica y la poesía. Creo que si bien, la propuesta estética está clara, la narrativa no lo está, y esa es la falla. Creo que como documental es demasiado poesía, y lo relaciono más con el video arte que con el documental. Luego, los momentos en los que intenta ser documental, la narración se diluye en el intento de generar cierta extrañeza o emotividad.
RUPERTA: Por dios!!! Hay una ovación imaginaria que celebra tu "criticonería"!!! En serio, divino!! Concuerdo contigo.
A manera general, hay una ausencia terrible de manejo de estructuras e intensidades narrativas, además de un aparente contenido "equivocado". Un gracioso ejemplo que se ha repetido en casi todos los documentalistas que han tenido que enfrentarse a los foros aca en el manso, es que terminan explicando el documental o cuentan escenas no incluidas en el mismo. No sé desde cuándo la egolatría interrumpe la correcta formulación de procesos narrativos. Pasó en Nariz del Diablo, que, como dices, es un pastiche político, o el behinde scene de "La constituyente", como sucedió con Tiempo de vida, el corto documental de Valeria Suarez, que, estudiada en Berlín y no sé qué otras, hace una obra que se cae a pedazos por 10 minutos.
Se repite el distanciamiento que el pseudo artista tiene para con el lenguaje audiovisual; todos son Lars von Trier y todos quieres hacer un dogma con postales o folletos.
EUDOXIA: Gracias, gracias, por la ovación imaginaria. La verdad sí, concuerdo contigo: que el documentalista tenga que "explicarse" a sí mismo o explicar su documental, pues es un despropósito, es borrar con el codo. Y eso dice mucho de las falencias de los productos audiovisuales nacionales, la obra debe defenderse sola.